lunedì 24 agosto 2015

XV Festa da Istoria

Ribadavia celebra la XV edición de su Festa da Historia, los días 28 y 29 de agosto de 2015. Fiesta declarada de Interés Turístico Nacional, rememora la historia de la ciudad y su región, sus costumbres y antiguas tradiciones, reflejadas en una recreación medieval donde se encuentran representadas las diferentes culturas, religiones, clases sociales y oficios de la época.
Entre las actividades más destacadas, el desfile medieval, encabezado por los señores de la villa, Don Pedro y Doña Ana, el tradicional baile medieval, el ajedrez viviente, los torneos medievales y la boda por el rito sefardí, en la que los novios firman el contrato de los esponsales coincidiendo con la entrada en el último mes del calendario lunar hebreo y que da paso a la lectura de la ketubá, el documento matrimonial donde constan las obligaciones de la esposa y la indemnización que deberá pagar el marido a la mujer en el caso de que quiera divorciarse de ella.
La fiesta comenzará el viernes 28 por la mañana con el concurso de pintura rápida, y la apertura del mercado medieval. Por la noche constará con animación musical y bailes medievales, representación teatral, concierto de música folk y espectáculos pirotécnicos.
El sábado, tras la lectura del bando, se abrirá el Banco da Alhóndiga en la Plaza Mayor y el mercado medieval en el Casco Histórico. Durante toda la jornada habrá música, danzas, torneo medieval, representaciones como la boda judía y el ajedrez viviente, gran desfile y exhibiciones de cetrería, entre otras actividades.
El maravedí será la moneda oficial de pago, que deberá obtenerse a cambio de euros en el Banco Alhóndiga.
Para el sábado 29 de agosto, la Festa da Historia, presenta en esta edición una cita gastronómica "xantar medieval" en el marco de la antigua iglesia de la Madalena, en pleno casco histórico de la villa, a partir de las 14.30 horas. El precio por persona es de 35 euros.
En este encuentro culinario, los asistentes podrán disfrutar de productos medievales en un espacio que, para la ocasión, estará completamente ambientado en la época. El menú estará formado a base de empanadas (de "xoubas", vieras y carne), pulpo "á feira", truchas en escabeche, cabrito al estilo "da Historia", pan, postres variados, agua, vinos del Ribeiro, licores y cafés. (Actualidad Medieval)

giovedì 13 agosto 2015

Castillo de Loarre. Una entrada a los Pirineos.

Hoy nos disponemos a conocer la historia de Loarre y su castillo, posiblemente la fortaleza románica mejor conservada de Europa. Se sitúa en la entrada de los Pirineos, en lo alto de la sierra de Loarre, desde donde se domina la gran llanura de la Hoya de Huesca. A pesar de su tamaño, su construcción data del siglo XI y se asienta sobre un promontorio de roca caliza donde pasa desapercibida desde la lejanía.
Cabe decir que algunos historiadores otorgan un origen romano a la ciudad, por un hallazgo de monedas en la zona. Sin embargo, sobre la dominación musulmana existen pocos datos. Así pues, Loarre comenzará a crecer en manos del rey Sancho III el Mayor, entre los años 1016 y 1020. La fundación de tal castillo corresponde a este reinado, siendo construida con la finalidad de ejercer como avanzadilla fronteriza para atacar a la localidad de Bolea
A la muerte de Sancho III, sus dominios se repartirán entre sus hijos, en consecuencia, la actividad de Loarre disminuirá. No será hasta el 1071, durante el reinado de Sancho Ramírez, que la fortaleza militar   volverá a reactivarse con la fundación de un monasterio de agustinianos. Después de perder la fortaleza de Bolea, Sancho Ramírez confiará Loarre a una serie de tenientes, del año 1084 al 1195.
Del año 1263 hasta 1285 pasará a estar bajo la custodia de la Orden de San Juan. Este año Pedro III
entregará la alcaldía al abad de Montearagón, siendo la ciudad saqueada por las tropas unionistas dos años más tarde  —el mismo año que se construye el recinto amurallado que podemos observar en la
actualidad.
Así pues, viendo el poco interés de la nobleza por el castillo, los propios habitantes de la villa se lo acaban apropiando. Aún así, Pedro IV venderá el castillo en el año 1357 a Pedro Jordán de Urríes, con paco de retorno, volviendo a la Corona en 1381. Volverá a ser vendido a Ramón de Mur, pasando por la fuerza de las armas a Antón de Luna poco después. Siendo confiado a Violante, la hermana de Luna,  que durante varios meses resistirá al ejército real.
Después de pasar a manos de Alfonso V, su hermano y Antonio de Luna, será, al fin, incorporada a la corona el 1468. Siendo conscientes del desalojo de los musulmanes de la comarca tiempo atrás, que hace que el castillo pierda su carácter militar y pese a los aparentes intentos de supervivencia, en el 1505 se traslada la parroquia a la villa nueva —a los pies de la sierra— y con ella toda la población, abandonando así el castillo por completo. De la posterioridad, destacar que sirvió de refugio.
Para terminar, podemos observamos que careció de relevancia en su contexto pero, por este motivo, hoy en día hablamos de lo que podría ser la fortaleza románica mejor conservada de Occidente —y, en definitiva, del mundo. Si se plantean visitarla y son apasionados de los frutos secos, no olviden que la ciudad también se la conoce por el tostadero de "las mejores almendras del mundo".


mercoledì 12 agosto 2015

XXII FESTIVAL MEDIEVAL VILLA DE ALBURQUERQUE

«Durante los días 13, 14, 15 y 16 de agosto de 2015, más de 1000 personas participarán de manera directa en una multitud de actos medievales que envuelven al visitante y lo transportan a los años del medievo.
Esta época queda reflejada en Alburquerque en actos como justas a caballo y a pie, la boda cristiana, danzas medievales (del pueblo, de la corte y danza mora), banquetes, pasacalles de bellas damas envueltas en trajes de ensueño pero... al mismo tiempo oscuros y trágicos, representando aquelarre, venta de esclavas, torturas, auto de fe…
Tiempos de gloria y miseria puntualmente reanimados y revividos en las calles del barrio gótico "Villa Adentro", donde se mezclan pordioseros y leprosos, cortesanas y vendedoras de pócimas milagrosas, juglares y trovadores, pícaros, ladronzuelos, mercaderes y artesanos, saltimbanquis, agoreros y, en definitiva, un sinfín de personajes que harán participe al turista en multitud de muestras y representaciones improvisadas en estrechas callejuelas llenas de tenderetes y viviendas que hacen de todo el núcleo histórico un gigantesco museo medieval viviente, además de poseer su propia moneda “El maravedí”, solo se podrá comprar y comerciar con ella. El Festival se organiza desde la Agrupación de Coordinadores compuesta por 50 coordinadores de los diferentes actos. Es destacable como ya hemos dicho con anterioridad, la importante implicación y participación de los vecinos de la localidad, que de forma desinteresada año tras años están dispuestos a participar contribuyendo en el desarrollo y mejora del mismo.»

martedì 11 agosto 2015

Guerra y carestía en la Europa Medieval

Guerra y carestía en la Europa Medieval
de Pere Benito y Antoni Riera
€ 20,00
ISBN: 978-84-9975-653-3
220 páginas

De la mano de especialistas en historia militar y en historia social y económica, los textos que se reúnen en este volumen, debatidos en la Universidad de Lleida en junio de 2011, abordan desde nuevas perspectivas las complejas relaciones entre la guerra, los mercados alimentarios y la carestía en escenarios tan diversos como el asedio de Valencia por las tropas del Cid (1093-1094), la invasión mongol de Hungría de 1241-1242, la guerra de la independencia escocesa (1296-1328), la guerra de los cien años (1337-1453), la guerra de los dos Pedros (1356- 1369) o la guerra civil catalana (1462-1472).

venerdì 7 agosto 2015

Peñíscola. La isla del Mediterráneo

Durante este mes de agosto, vamos a frecuentar lugares conocidos y no tan conocidos, que tuvieron cierta relevancia en el Medievo. Habiendo dado comienzo a este tipo de sección hace unos días con la singular Alcaudete, hoy seguimos con Peñíscola que, pese a ser una de las ciudades del mediterráneo turístico por excelencia, alberga una distinguida y cautivadora memoria medieval más que conocida entre los coterráneos.
Por un lado, debido a su característico emplazamiento en la costa, observamos en la antigüedad tanto la precocidad de asentamientos ibéricos como la presencia de griegos y fenicios, motivada por intercambios comerciales en la zona. 
Por otro lado, podemos encontrar vestigios romanos, bizantinos, visigodos y árabes —como en la mayoría de la península— previamente a la Baja Edad Media. Época caracterizada por las sucesivas tentativas de conquista por parte de las tropas de Jaume I y la Corona de Aragón que,  tras diversos intentos, conseguirán por mediación y de forma diplomática la ciudad de Peñíscola. Aún así, no será hasta el año 1251 cuando la población de la ciudad crece drásticamente, debido a la afluencia de pobladores cristianos provenientes del norte.
En 1294, Jaume II permutará Peñíscola a la Orden del Temple. Aprovechando lo que había sido una alcazaba árabe situada en la parte más alta del peñón, en poco más de una década, los templarios la reformarán y ampliarán, acabando convirtiéndose en un castillo convento. Sin embargo, tras la caída y supresión del orden, de nuevo en manos de Jaume II va a ser donada a la Orden de Montesa.
Así pues, llegamos a uno de los momentos históricos más relevantes de la ciudad. En 1411,  el castillo de Peñíscola se convertirá en Basílica Pontificia durante dos décadas, con la llegada del papa Benedicto XIII de Aviñón, conocido por el nombre de Papa Luna,  el castillo pasa a ser un palacio papal; aún así, su fugaz sucesor, Clemente VIII renunciará en 1429 y con ello se dará por terminado el Cisma de Occidente, insólito período en que la cristiandad católica se regentaba por dos papas.
De la posterioridad, destacar la construcción de la fortificación renacentista, que fue ordenada por Felipe II al arquitecto Giovanni Battista Antonelli. Cabe señalar que la estructura fundamental del castillo no fue alterada desde entonces.
Así pues, como podemos observar en la actualidad, la conservación de esta pequeña "isla" fortificada, nos da la oportunidad de pasar el día contemplando el casco antiguo y, si nos dejamos llevar, puede que nos transporte a un lejano y desconocido tiempo donde, por un momento, poder revivir los eternos pensamientos de todos aquellos que pasaron por este  lugar tan bello.